sábado, 5 de enero de 2013

Lo que más me gusta de los gimnasios y los vestuarios, montones de rabos, cuerpazos de gym, decenas de tios desnudos y chavales guapos


Ser tio, que te molen los tios e ir a un gimnasio, aunque tiene una parte embarazosa, es lo más grande que hay. No sé si os pasará a vosotros, pero aparte de hacer ejercicio, me mola ir a las mismas horas para ver a otros chavales que me gustan.



Esto es sacarle partido al gimnasio

Mientras hago pesas o algún ejercicio de máquina, entre descanso y descanso, entre serie y serie, me pego un buen recreo a la vista. Que si el chavalote de pelo cortito moreno de ojos claros y una cara para comérselo a besos, del que tengo delante haciendo aperturas laterales mientras me ofrece su precioso culito con el que imagino pegarle una buena follada, del grupo de amiguetes guapetes que siempre se reunen y se van turnando ejercicios echándose unas risas mientras yo imagino que los tengo a todos alrededor meneando sus rabos gordos y grandes, dándome de comer sin descanso buenas cantidades de polla y soltando al final buenos lefotes, del chaval encargado que me enseña cómo se hace un ejercicio y me coge de la pierna o los brazos...


Y lo mejor no es esta sesión de deporte, lo más maravilloso de un gimnasio es el momento de los vestuarios, cuando puedes ver a todos esos tios con los que te has imaginado buenas mamadas y folladas, verles desatándose las zapatillas poniendo el pie en el banco mientras están sudados como tú, enseñando los fuertes músculos de los brazos, quitándose las camisetas y dejando al descubierto el torso sudoroso marcando abdominales y pectorales, disfrutar en primera persona y bien cerquita cómo el grupo de chavales se van quitando la ropa y terminan bajándose los calzoncillos mostrando unas buenas pollas y unos buenos huevazos mientras siguen gastándose bromas, ver a otro que sale de la sauna totalmente desnudo, en hora punta cuando el vestuario está atestado de tios y los cuerpos están bien cerquita unos de otros, quitándose y poniéndose ropa.


Las duchas abiertas son la situación más complicada. No hay casi nada que me ponga la polla tan tiesa y dura en un milisegundo como la imagen de una fila de tios en la ducha enjabonándose, viendo cómo se bambolean sus rabos colgando, disfrutar de esos brazos musculosos frotar el cuerpo, la vista trasera con unos buenos culos.

Supone un gran esfuerzo apartar la mente de algunos pensamientos y hacer que tu propia polla no te gaste una mala pasada levantándose en un momento poco oportuno. Sobre todo cuando llega tu turno de ducharte y sobre todo si te toca a los lados con varios chavalotes bien dotados. La mente se va solita a la polla y ya imagino allí de rodillas comiendo rabos, todos para mí, hasta escupir leche.


Y aunque esta parte me encante, por complicada que sea, hay una que me mola más aún y no tiene que ver tanto con el sexo como con la atracción hacia los tios, más bien hacia la belleza masculina que me encanta. Ver a un tio vistiéndose, poniéndose los pantalones, la camiseta, abrochándose los botones. Verlo enfrente del espejo echándose gomina, peinándose, coger la colonia y echársela hasta quedar bien guapete.

Me mola ir al gimnasio por todas estas cosas, no sólo para sentirme bien con mi cuerpo y conmigo, sino para vivir esta experiencia casi diaria entre un montón de tios, donde siempre hay chavales nuevos, poder observar sus cuerpos y su belleza, poder disfrutar de buenos cuerpazos en los vestuarios, en las duchas y, cuando no hay dónde pillar asunto, cascarme un buen pajote haciendo realidad algún que otro sueño, con buenas sesiones de folleteo y mamadas en las duchas y un buen gang bang o bukakke a su costa.

Es por eso que cualquier escena que conlleve sexo en un gimnasio o en las duchas o los bancos de los vestuarios es para mí como un aliciente, uno de esos sitios donde me mola hacer guarradas más que en ningún otro.


De regalito, para pasar un buen rato :)

10 comentarios:

  1. Traer leer este post, creo que me voy a volver a apuntar al gimnasio. Jajaja

    ResponderEliminar
  2. hubo una epoca en la que seguro que ocurrian de verdad estas cosas en los gimnasios..cuando se inventó en la antigua grecia...tuvo que ser increible..porque por entonces follar entre tios era lo normal

    http://www.youtube.com/watch?v=VFtgV1PXSEI

    ResponderEliminar
  3. lo rico es follar a los tíos mientras haces pesas, es lo máximo y gozas como burro
    Luiggi

    ResponderEliminar
  4. mmmmmm que rico seria mamarselas a todos los tios en el gym eso seria increible

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. si quieres mamame la verga a mi guapo

      Eliminar
    2. yo te la mamaria hasta sacarte el jugo

      Eliminar
  5. quiero coger quiero, que me traben papacitos, quien vea este comentario búsqueme y yo le doy el culo y también verga pero también que chido seria mamarles la verga a todos en el gym y mas si me pones a los modelos de esta pagina. :)

    ResponderEliminar
  6. me acuerdo de mias días de volleyball en la universidad, después de entrenar los pollones y culos que vi. lastima nos podias tocarlos

    ResponderEliminar
  7. Yo con 15 años, me apunte al futbol porque sabía que el entrenador se duchaba a la vez que el equipo. Los entrenamientos eran duros, pero luego tenia mi recompensa. Su polla no era muy grande, pero si bastante gorda y peluda. Chupé mas banquillo que otra cosa, pero las pajas que me hacia, eran la ostia.

    ResponderEliminar

Qué te parece, deja tu comentario